El origen

La ‘piratería’ informática empezó siendo un juego de niños

No hay señor serio que no haya sido un niño travieso, ni hacker que no haya jugado a saltarse los límites. Por supuesto siempre habrá expertos informáticos “puros” que jamás fueron crackers, pero son los menos. Y, posiblemente, la revolución informática les pilló pasada ya su adolescencia, trabajando en la universidad o una empresa que fueron atalaya privilegiada para contemplar la eclosión de la nueva era.

Pero las hordas de hackers que aparecieron en los años 80 y 90 en todo el mundo, también España, no tenían nada de “puros”. Eran chavales menores de 18 años ávidos de conocimiento, sin dinero y con tanto tiempo como agallas. Aquella generación empezaría saciando su desbordante curiosidad cibernética con lo que tenía más a mano: los videojuegos y programas de sus consolas (Atari, Amiga, Spectrum, Commodore..), que destripó, pirateó y con los que aprendió a escribir sus propios programas.

En los años 80 la industria española de los videojuegos era fuerte a nivel mundial. La empresa más conocida era Dinamic, también Opera Soft, Topo Soft y Zigurat. Aquí trabajaban programadores de primera, cuyo principal dolor de cabeza eran otros programadores de primera:aquel montón de chicos que rompían las protecciones anticopia de los videojuegos como si fuesen mantequilla y los compartían con amigos o, peor aún, los vendían para gastar el dinero en más juegos y material informático.

El Rastro en Madrid y el Mercat de Sant Antoni en Barcelona congregaban a decenas de vendedores de juegos y programas pirateados, siendo habituales las redadas. También se compraba y vendía warez (así se llama a los programas informáticos ‘pirateados’) por correo, a través de anuncios en revistas especializadas. Las BBSfueron otro canal habitual de distribución. La revista ‘Microhobby’aseguraba en 1986 que el 80% de programas instalados en ordenadores españoles eran warez.

Entre aquellos piratas había viejos conocidos de la escena hacker, como Angeloso, cofundador del portal Isla Tortuga, o Depeche Mode, creador de la legendaria BBS Public NME, refugio de corsarios y forajidos. Curiosamente, cuando Depeche se cansó de piratear videojuegos montó una franquicia de… ¡videojuegos!. Además, formó parte de los dos primeros grupos de hackers de los que se tiene noticia en España: Glaucoma y Apòstols.

El verdadero nombre de Depeche Mode era Michel Izquierdo, un zaragozano que entró en el mundo del warez en 1983, cuando se compró un Spectrum. La consola se le averió y tardaron tres meses en repararla. Dedicó este tiempo a leer un libro de programación y aplicar los conocimientos adquiridos “sacando las tripas a los juegos que tenía”. Entre 1983 y 1986, él y un amigo, Super Rata, se dedicaron intensamente a crackear juegos por diversión.

Llegaron a ser un grupo mítico de la escena warez. Firmaban:“Desprotegido por SRS (Super Rata Software) & AWD (indicativo de radioaficionado que correspondía a Depeche Mode)”. Explica este último: “Formábamos parte de la mayor red de distribución de juegos crackeados de España, pero nunca cobramos por ellos. Un tío de la universidad de Zaragoza, un coleccionista, nos pasaba una o dos cintas cada semana, con 20/30 juegos para crackear que no sé de dónde sacaba. Y se los devolvíamos crackeados“.

La actividad de la gente de Zaragoza llegó a ser tal que algunas tiendas del Rastro madrileño, que vendían juegos desprotegidos, tenían una sección llamada “Desprotecciones Zaragoza”. Depeche recuerda: “Víctor Ruiz, uno de los tres hermanos fundadores deDinamic, me llamó una vez, que no sé cómo consiguió el número, para pedirnos que lo dejásemos”.

Otro legendario grupo warez de la época fue “Pablo, Santiago y Emilio”. Ellos y SRS & AWD protagonizaron una reñida carrera para ver quien desprotegía antes un producto: “El juego Daley Thompson’s Decathlon fue el primero que llevaba un sistema anticopia, con un texto que ponía “Desproteger este programa puede ser perjudicial para la salud”. Pablo, Santiago y Emilio lo desprotegieron primero, nos ganaron por dos horas“, recuerda Depeche Mode.

SRS & AWD fueron los primeros en introducir efectos, como espirales o líneas, para distraer la espera mientras se cargaba el programa, lo que ahora se llaman “intros”. También crearon grabadores y cargadores de alta velocidad y ponían especial atención en facilitar la copia de los juegos, explica Depeche: “Teníamos una filosofía:nuestras desprotecciones debían poderse copiar con el Copión de Argüello, un programa que tenía todo el mundo y que iba bien, además era fácil de escribir y se encontraba en todos los manuales. O se autocopiaban al terminar, con una combinación de teclas”.

Después del Spectrum, Depeche se compró un Amiga y, más adelante, un PC. En algún momento de este proceso, segunda mitad de los 80, se cansó del cracking de juegos. Había descubierto una nueva afición: el hacking .